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Identidad CorporativaCuenca, donde música religiosa y arte abstracto se dan la mano

22 marzo, 202473115 min

Cuenca vive dos semanas en una. La Semana Santa y la Semana de Música Religiosa, dos acontecimientos que coinciden en el tiempo, y que hacen única a la capital conquense, referente mundial además del arte abstracto gracias a Fernando Zóbel, figura a la que rinde tributo.

Globalcaja, y su fuerte compromiso cultural, le llevan a implicarse a fondo en la promoción de este gran evento cultural que es la Semana de Música Religiosa, uno de los festivales de música más antiguos del país, no en vano se viene celebrando desde hace 61 años.

Del 23 al 31 de marzo, la SMR de Cuenca ofrece 16 citas musicales, un programa diseñado bajo la dirección de Andoni Sierra, y que este año tiene por lema LUX, además de rendir un merecido homenaje a Fernando Zóbel, con motivo del centenario de su nacimiento.

Habrá conciertos en Cuenca, donde se recuperan espacios únicos como la iglesia de San Miguel, precisamente donde nació este festival de música.

Aquí se inaugurará la SMR 2024, con un concierto del conjunto coral femenino ‘Vocalia Taldea’, uno de los coros más laureados y que interpretará nueve piezas religiosas.

Pero también la música sacra llegará a otros escenarios singulares de la provincia: Alarcón, Arcas, Belmonte y Cardenete, donde la prestigiosa organista Mari Fukumoto hará sonar su órgano este Domingo de Ramos.

La luz como ‘leit motiv’ de un interesante programa

La luz en todas sus aceptaciones, espirituales, artísticas o vitales, marca el programa de la 61º edición de la Semana de Música Religiosa de Cuenca.

Desde imponentes agrupaciones, como es la Orquesta y Coro de Radio Televisión Española, a pequeños conjuntos de cámara de gran nivel, pueden disfrutarse en este festival, donde podrán escucharse verdaderas obras maestras de la música sacra.

La SMR nos trae grandes joyas, como ‘La Creación de F.J. Haydn’, o el precioso ‘Réquiem de G. Fauré’, en el centenario de su fallecimiento, que interpretará una de las mejores agrupaciones corales españolas, ‘Ad Libitum’, el Jueves Santo en el Teatro Auditorio de Cuenca, el escenario principal de este festival musical.

Sin duda, un momento importante se vivirá este Viernes Santo, con la presentación oficial de la Orquesta y Coro SMR de Cuenca, bajo la dirección de Andoni Sierra y formada por músicos españoles de prestigio internacional.

Para este primer concierto de la Orquesta y Coro SMR de Cuenca no han elegido una obra cualquiera. Representarán una versión escenificada ‘La Pasión según San Juan de J. S. Bach’, coincidiendo con el 300 aniversario de su primera interpretación. Fue en 1724 cuando Bach presentó en la iglesia de San Nicolás de Leipzig esta obra maestra de la Historia de la música. Será además interpretada por la Orquesta y Coro SMR de Cuenca, bajo la dirección de Andoni Sierra.

 

Homenaje merecido

La Semana de Música Religiosa de este 2024 es, además, un más que merecido homenaje a Fernando Zóbel, el artista que convirtió a Cuenca en referente internacional del arte abstracto.

Sin Fernando Zóbel no se puede comprender la vida cultural de Cuenca.

Globalcaja impulsa especialmente este doble homenaje a Zóbel, que se le brindará el miércoles, 27 de marzo, con la proyección de un documental sobre su figura y la interpretación de Exequias, in memoriam Fernando Zóbel, que le dedicó el compositor José Luis Turina.

Junto a la música de José Luis Turina y Esteban Sanz se estrenará la obra de encargo de esta SMR 2024, responsabilidad que ha recaído en Santiago Lanchares, que ha titulado su composición como ‘En busca de la luz’. Este concierto, de la Orquesta y Coro de Radio Televisión Española, será un acontecimiento musical único, posible gracias a la colaboración de Globalcaja.

Previamente, un foro interdisciplinar en la Universidad Internacional de Menéndez Pelayo o la proyección de un documental, sirven para reunir a eminentes compositores, intérpretes, investigadores, filósofos, creadores o pensadores, en torno a su figura.

Parémonos en ella.

La figura de Fernando Zóbel

¿Cómo este artista, hombre polifacético, nacido en Filipinas y que llegó a España para dedicarse en cuerpo y alma al arte, aterrizó en Cuenca?

Fernando Zóbel nació en Manila en 1924, en el seno de una familia bien posicionada a nivel económico y muy arraigada en Filipinas. Viajes durante su infancia, una amplia formación en idiomas y el inicio de sus estudios de Medicina, que tuvo que interrumpir cuando Japón invadió Filipinas en 1942, marcan los primeros de su vida.

Empezó a pintar cuando una enfermedad lo dejó postrado en una cama durante un año.

En 1946 inició sus estudios en la Universidad de Harvard, de Filosofía y Letras, y es en Estados Unidos donde comienza a educarse pictóricamente.

Completada su formación en Harvard, regresó a Manila para trabajar en el negocio familiar, hasta que en 1961 se instaló definitivamente en España y decidió dedicarse por entero a la pintura, aquello que le llenaba.

Zóbel compaginó su trabajo empresarial y su vocación por el arte, desde la pintura a la investigación, pasando por el mecenazgo y las publicaciones.

El artista inició la colección de pintura abstracta española, que sería la base del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca. Pero, ¿por qué Cuenca?

La amistad de Zóbel con Gustavo Torner y Gerardo Rueda, fue clave. La invitación de Gustavo Torner para pasar unos días en Cuenca, cuando Zóbel andaba buscando un lugar donde instalar su colección fuera de Madrid, fue el detonante para que este Museo de Arte Abstracto terminase en las Casas Colgadas de Cuenca.

El entonces alcalde de Cuenca, en 1963, Rodrigo de la Fuente, le ofreció el singular edificio que estaba restaurándose y le dio todo tipo de facilidades.

Así se lo relató a su amigo americano Paul Haldeman en octubre de 1963, según recoge Ángeles Villalba Salvador, autora de la tesis sobre el pintor, en un catálogo de la exposición que se celebró sobre la obra de Zóbel en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Mi gran proyecto ahora es un Museo de Arte Abstracto Español en la ciudad de Cuenca, a dos horas y media de Madrid. En las célebres Casas Colgadas, que el Ayuntamiento, con visión de futuro, ha accedido amablemente a alquilarme durante treinta años por el equivalente a un dólar y medio anual. Todos contentos. Tengo la impresión de que va a ser uno de los pequeños museos más adorables del mundo. Como yo seré el propietario, el director, el conservador, el comité de adquisiciones, el mecenas, el consejo de administración y el dictador, creo que lo pasaré muy bien. La ambición de mi vida: un último club con un único miembro: yo. (Sólo habrá espacio para unas cuarenta pinturas, pero las expondré con todo el glamour que mi ferviente imaginación de joyero pueda concebir)”.

Su entusiasmo logró atraer a Cuenca a un buen número de artistas, que incluso adquirían casa y se instalaban en la ciudad. Cuenca se convertía así en referente internacional del arte abstracto. Desde 1981 es la Fundación Juan March quien gestiona este Museo, con una colección de 800 obras de 150 artistas.

En 1984, Zóbel murió de un infarto durante un viaje a Roma.

Regresaría a Cuenca para ser enterrado, en la sacramental de San Isidro, cementerio colgado sobre la hoz del Júcar.

Será este año 2024, cuando el Gobierno de Castilla-La Mancha le otorgará la Medalla de Oro de la Región a título póstumo, por el sustancial cambio que aportó a Cuenca, donde se afincó y dejó su legado artístico.