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Nuestra Tierra5 castillos de Castilla-La Mancha con mucha historia

Estos 5 castillos de Castilla-La Mancha te harán soñar con caballeros y reyes, noches a la intemperie esperando el sonido de las trompetas y días soleados en los campos de la Edad Media.
23 octubre, 20208128 min

La palabra castillo viene del latín castellum, que se entiende como “un lugar amurallado”, pero también comparte raíz con palabras como “choza” y “cabaña”. Los castillos de Castilla-La Mancha fueron ambas cosas, desde grandes fortalezas que vigilaban los caminos dentro y fuera de la región hasta hogares que escondieron a multitud de campesinos y soldados en el pasado.

 

A la vista de sus almenas sucedieron grandes batallas, que produjeron la quema y reconstrucción de muchos de ellos. Ya te hemos hablado de 6 castillos con encanto en tierra castellano manchega, pero ahora vamos a presentarte otros 5 de los que tal vez no has oído hablar, pero que destacan por sus bonitos emplazamientos y su importancia histórica.

 

Puedes planear una ruta de fin de semana a estos y muchos otros destinos de la región. En Globalcaja siempre apostamos por apoyar nuestro patrimonio cultural y social, desde la belleza de las serranías hasta la importancia medioambiental de los parques naturales y nacionales.

 

5 castillos de Castilla-La Mancha para visitar este otoño

 

  • Castillo de Chinchilla de Montearagón (Albacete). Juan Pacheco, Marqués de Villena, mandó reconstruir el castillo sobre una fortaleza árabe durante el siglo XV. Lo primero que destaca de esta edificación es su foso, uno de los más profundos e imponentes que existen, defensor de puertas y murallas que pertenecen a otras eras.

Como curiosidad, César Borgia, el hijo del papa Alejandro Borgia, fue encarcelado en este castillo, dentro de la Torre del Homenaje, por lo que cuenta con una leyenda fascinante que puedes descubrir si viajas a verlo.

 

  • Castillo de Peñarroya (Ciudad Real). Más antiguo aún es el Castillo de Peñarroya, un fuerte de origen musulmán que pasó a manos de la Orden de Santiago en el 1.215. Se encuentra a 12 kilómetros de la entrada al Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, y es uno de los primeros territorios que fueron posesión de caballeros hospitalarios.

 

  • Castillo de Garcimuñoz (Cuenca). Dice la leyenda que Garcimuñoz fue un noble que ayudó al rey Alfonso VIII en la conquista de Cuenca en el siglo XII. Desde entonces ha sufrido varias remodelaciones, pero en la puerta de acceso aún se conserva su hermoso escudo de armas del rey Enrique IV de Castilla. Además, su patio ha sido rehabilitado con preciosas figuras escultóricas llenas de color y fidelidad histórica.

 

  • Castillo de Arbeteta (Guadalajara). Construido enteramente en roca, el castillo de Arbeteta preside el pueblo del mismo nombre desde las alturas. Originalmente se accedía a él mediante un puente levadizo, y los soldados utilizaban el aljibe árabe que había quedado en el patio para almacenar agua en las duras noches de invierno.

 

  • Castillo de Guadamur (Toledo). Esta fortaleza, de inspiración italiana, vio cómo se construían sus intrincadas torres en el siglo XV. Las tropas francesas utilizaron este castillo en la Guerra de la Independencia, y fue incendiado durante las guerras carlistas españolas. Felipe el Hermoso y Juana la Loca o la princesa de Éboli han sido algunas de las eminencias que han dormido en sus estancias.

 

Además de los castillos, también puedes visitar los pueblos circundantes o los espacios rurales que tienes cerca. Plantea un viaje completo por todas estas zonas y déjate guiar para aprovechar toda la oferta turística y gastronómica que tienen guardadas para ti.

Seguro que, después de estas visitas, vuelves a casa con el recuerdo de las grandes batallas del pasado y el olor de las especias que vendían en los mercados de la Edad Media.

Resumen
5 castillos de Castilla-La Mancha con mucha historia
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5 castillos de Castilla-La Mancha con mucha historia
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Estos 5 castillos de Castilla-La Mancha te harán soñar con caballeros y reyes, noches a la intemperie esperando el sonido de las trompetas y días soleados en los campos de la Edad Media.
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