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ActualidadSi vas a casarte, elige bien: gananciales, participación o separación de bienes

Casarse es un momento inolvidable, pero también hay que pensar en cómo vamos a distribuir los bienes en pareja. Hoy te enseñamos educación financiera para que prepares tu boda con éxito
30 agosto, 20218768 min

Casarse es uno de esos momentos que nunca se olvidan. Darse el sí quiero es el momento cumbre de cualquier pareja que quiera tener un futuro juntos, pero hay ocasiones en las que no se dan todas las condiciones para que la relación prospere. Es entonces cuando hay que decidir qué régimen habrá y de quién serán bienes como el coche o la casa. Gananciales, participación o separación de bienes: esa es la cuestión.

 

Aunque puede parecer un rollo meterse en temas legales, es más que necesario si algún día tiene que producirse un divorcio. Conocer estos términos de educación financiera nos ayudará a caminar con mucha más seguridad cuando tomemos decisiones importantes en nuestra vida, como pedir una hipoteca o solicitar un préstamo personal a nuestra entidad bancaria.

 

Así que no te preocupes, porque en Globalcaja estamos comprometidos con tu conocimiento y queremos enseñarte las bases que debes seguir para poder disfrutar de tu boda en las mejores condiciones.

 

Gananciales, participación o separación de bienes. ¿En qué se diferencian?

Lo primero que debemos tener en cuenta es que, en territorio español, cada comunidad autónoma dispone de un régimen matrimonial que se aplica si no existen capitulaciones matrimoniales. En Castilla-La Mancha, por ejemplo, existe un régimen de bienes gananciales, así que si quieres guiarte por otras reglas en tu matrimonio tienes que ir a firmarlo con tu pareja. Esta es la diferencia entre regímenes según Business Insider:

 

  • Gananciales: En los artículos 1.344 y 1.345 del Código Civil se regula el matrimonio en régimen de gananciales, donde se explica que los beneficios obtenidos por cada cónyuge se hacen comunes y se atribuyen a la mitad cuando “la sociedad capitule” o cuando el matrimonio llegue a su fin.

 

El artículo 1.346 establece que hay bienes que son privativos de cada uno: los que tuviese antes del matrimonio y los que durante el matrimonio reciba a título gratuito (donaciones y herencias); los objetos personales y ropa y los instrumentos necesarios para ejercer su profesión. Además, se incluyen las indemnizaciones por daños y perjuicios concedidos a un solo cónyuge y los bienes que se reciban para sustituir alguno de los anteriores bienes privativos.

​​El resto de los bienes sí serían gananciales a partes iguales: los rendimientos del trabajo de cualquiera de los cónyuges, las rentabilidades que produzcan los bienes privativos y los gananciales. Lo mejor que puedes hacer es preparar una distribución de patrimonio antes de la boda, para que no haya problemas de propiedad en el futuro.

 

  • Participación: En los artículos 1.411 y siguientes del Código Civil se define lo que es la participación, un método poco común en el que cada cónyuge disfruta y dispone de los bienes que tenía antes del matrimonio y de los que adquiera durante el mismo. En este caso, las dos personas comparten bienes, y en el momento del divorcio se liquidan para calcular las ganancias resultantes de las diferencias entre el patrimonio inicial y el final de cada cónyuge por separado, teniendo en cuenta las deudas si es que estas existen.

 

 

  • Separación de bienes: Seguro que lo habrás visto en muchas películas, o que conozcas a alguien que se haya casado bajo este régimen. En el Código Civil desde el artículo 1.435 se especifica que cada cónyuge tendrá en su exclusiva propiedad los bienes que tuviese en el momento del matrimonio y los que adquiera después del mismo, así como los ingresos y rendimientos obtenidos durante el matrimonio.

 

Además, los cónyuges deben contribuir con sus ingresos a mantener las cargas matrimoniales: gastos domésticos, gastos familiares, vivienda y muchos otros apartados, lo que significa que cada uno de ellos tiene unos bienes propios y en el momento del divorcio no hay problemas para decidir el reparto definitivo.

En resumen, cada régimen tiene sus pros y sus contras y todos ellos hacen referencia a la titularidad compartida o separada de los bienes que se tienen antes y después del matrimonio. Te recomendamos que busques información específica sobre ellos antes de tomar una decisión para vuestras finanzas, intentando encontrar una solución equilibrada para que podáis disfrutar de una boda de lujo sin tener que preocuparos en exceso por el reparto de la propiedad.

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Si vas a casarte, elige bien: gananciales, participación o separación de bienes
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Si vas a casarte, elige bien: gananciales, participación o separación de bienes
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Casarse es un momento inolvidable, pero también hay que pensar en cómo vamos a distribuir los bienes en pareja. Hoy te enseñamos educación financiera para que prepares tu boda con éxito
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