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Nuestra TierraPlatos tradicionales de Castilla-La Mancha para cocinar este otoño

Descubre cinco platos manchegos deliciosos para combatir el frío con la llegada del otoño. Recetas que se nutren de la tierra y de sus productos más básicos como el aceite o el pan.
18 septiembre, 202031797 min

La llegada del otoño provoca también la llegada del frío y la caída de las hojas. En una época en la que tendremos que empezar a sacar las chaquetas y cuidar de nuestra salud, es necesario que empecemos a cocinar recetas nutritivas que nos provean de suficiente energía para aguantar los largos períodos de trabajo o estudio. Es por ello que vamos a aprender a cocinar platos tradicionales de Castilla-La Mancha.

Nuestra región tiene productos envidiables, como el aceite de oliva, el queso, el azafrán o el cordero, que podemos aprovechar para preparar comidas perfectas para toda la familia. Los platos típicos manchegos emplean todos estos elementos y los combinan para proporcionarnos un balance energético completo que combate el frío desde la raíz.

 

5 platos tradicionales de Castilla-La Mancha para este otoño

En nuestra gastronomía abundan los alimentos básicos, como el pan o las patatas, que se extraen de la tierra o bien que se consiguen a partir de animales como el cordero o el cerdo. Esta cocina de aprovechamiento nos permite hacer platos abundantes con pocos ingredientes, priorizando el consumo de hidratos y proteínas que son indispensables para mantener nuestras estructuras corporales intactas. Toma nota de estos platos tradicionales de Castilla-La Mancha para el otoño: 

  • Gazpachos manchegos: Este guiso caldoso es uno de los platos estrella de la temporada invernal. Está hecho con un pan sin levadura, la torta cenceña manchega, que se cuece con el pollo o el conejo, los pimientos y los ajos para darle una textura suave que consigue llenar el estómago con mucha facilidad. Imprescindible para las comidas familiares.
  • Atascaburras: El atascaburras o ajoarriero manchego es un plato tradicional de Castilla-La Mancha con un origen muy curioso. Se cuenta que dos pastores manchegos se quedaron atrapados en una cabaña en mitad de una tormenta de nieve, y decidieron machacar las patatas que tenían con abundante aceite de oliva. Después las cocieron con una espina de bacalao y dijeron que el resultado final “hartaba hasta las burras”. Desde luego, es un plato delicioso para todas las ocasiones.
  • Migas manchegas: Esta receta es una variante de las migas ruleras de la región murciana. Se trata de migas de pan duro cocinadas con un sofrito de ajo y productos del cerdo para darle el sabor picante. También se pueden añadir uvas para incorporar un contraste dulce en cada bocado. La elección es tuya.
  • Caldereta de cordero: La caldereta de cordero es un plato con denominación de origen que se nutre de uno de los animales más preciados de nuestra geografía. En él está presente el vino tinto, junto con verduras como la cebolla y el tomate, que terminan de coronar el resultado final. Una recomendación: sirve el plato con unas patatas de acompañamiento para que los niños disfruten como nunca con él.
  • Torrijas manchegas: Este es un postre perfecto para terminar cualquier comida otoñal con un toque dulce en el paladar. Si además añades almíbar o miel a la leche conseguirás una textura deliciosa, que nos hará recordar la Semana Santa y muchos otros dulces manchegos como las rosquillas o los mantecados.

Como ves, los platos manchegos aprovechan hasta la última miga de pan para sus elaboraciones. No es de extrañar que sean tan populares dentro y fuera de la región, y que muchos turistas quieran comerse un buen plato de caldereta o de atascaburras nada más llegar a alguna de las ciudades o pueblos de Castilla-La Mancha.

 

Existen otras recetas como el pisto manchego o el ajo de mataero que pueden complementar esta lista. El objetivo es que, reuniendo todas ellas, puedas crear y preparar tus propios menús para el momento en el que bajen las temperaturas. Te aseguramos que, si lo haces, tendrás la barriga llena y no tendrás que preocuparte por el frío.