El Reverso Digital. Haz un buen uso de tu teléfono móvil para proteger tus datos

El uso de dispositivos móviles con conexión a internet se ha generalizado, con los riesgos con conlleva. Las buenas prácticas nos ayudan a proteger nuestro teléfono móvil y poner a salvo ese tesoro codiciado por los ciberdelincuentes que son nuestros datos.
15 enero, 202551913 min

Cualquier dispositivo electrónico que tenga acceso a Internet, ya sea un reloj inteligente, un teléfono o una tablet, puede ser objeto de un ciberataque, de ahí la importancia de hacer un uso seguro de tu teléfono móvil para proteger ese valioso tesoro que son tus datos.

De estas medidas de protección nos habla nuestro ciberguardián en un nuevo capítulo de nuestra serie El Reverso Digital.

Los dispositivos móviles se han convertido en un elemento fundamental en nuestra vida personal y profesional. Y dentro de estos dispositivos, el líder indiscutible es el smartphone, el teléfono inteligente.

Cuando el 3 de abril de 1973, el ingeniero Martín Cooper hizo la primera llamada de teléfono móvil, seguramente no podía sospechar que estaba inaugurando una nueva era en las comunicaciones, la era de la conexión permanente.

En los poco más de 50 años transcurridos, el 70% de la población mundial dispone de una conexión móvil y el móvil nos sirve para todo, llamar a familiares, enviar mensajes, pedir cita médica, gestionar nuestras finanzas…

El smartphone nos permite estar conectados con las personas, acceder a una cantidad de información en solo unos segundos y en ellos almacenamos preciados datos que son objeto de deseo de los ciberdelincuentes.

Quizás por el uso cotidiano que hacemos del mismo, olvidamos los riesgos que para nuestra seguridad entraña estar conectados a la red con tanta frecuencia.

Es importante conocer a qué riesgos nos exponemos y tener en cuenta un código de buenas prácticas para protegernos.

¿A qué riesgos nos exponemos?

Descargar una aplicación a través de nuestro smartphone o navegar por una página web, nos expone a una serie de amenazas que debemos conocer.

Malware móvil:

Los ciberdelincuentes diseñan malware específico para infectar dispositivos móviles.

¿Cómo? Pueden hacerlo a través de aplicaciones maliciosas, que se camuflan y hacen pasar por app legítimas y no lo son.

O bien mediante software que se instala en nuestros teléfonos sin que nos demos cuenta, para así robarnos información personal, mostrar publicidad indeseada e incluso controlar nuestro dispositivo.

Si tu móvil empieza a mostrarte anuncios que tú no habías consentido o te surgen iconos de aplicaciones que ni tan siquiera conocías, es probable que se te haya infectado de adware, un malware que tiene como objetivo obtener algún beneficio económico o recoger información privada de forma ilegal.

El spyware es otro tipo de malware que pueden instalar en nuestro teléfono, para así poder registrar toda nuestra actividad con el móvil, incluso las teclas que pulsamos, para obtener información tan codiciada como nuestras credenciales bancarias.

El cryptojacking es otro tipo de software malicioso que puede secuestrar nuestro teléfono móvil para utilizar su capacidad de procesamiento para el minado de criptomonedas. Si así fuese, nuestro teléfono bajaría su rendimiento y la batería se agotaría con gran celeridad.

Phishing:

Esta práctica de ingeniería social, que consiste en el envío de correos electrónicos que suplantan la identidad de organismos públicos o empresas, solicitando información personal al usuario, también tiene en su diana a las personas que utilizan teléfonos móviles.

Por tanto, debes extremar la precaución frente a correos electrónicos o mensajes de texto, que traten de engañarte para que reveles información confidencial, como tus datos financieros o contraseñas.

Redes Wi-Fi:

Si te conectas a una red Wi-Fi pública que no sea segura, puede suceder que un ciberdelincuente intercepte el tráfico de datos en estas redes y te robe información confidencial.

Ataques de reenvío de llamadas y mensajes: Otra forma de comprometer la seguridad de los dispositivos móviles, es mediante ataques que consisten en reenviar tus llamadas o mensajes de texto a números controlados por ellos. De esta forma, logran hacerse con información confidencial.

Rastreo de ubicación:

Hay técnicas de hacking que permiten rastrear la ubicación física de nuestros teléfonos móviles sin nuestro conocimiento, una vulnerabilidad que puede poner en peligro nuestra seguridad personal.

Vulnerabilidades de sistema operativo y aplicaciones:

El sistema operativo de nuestro móvil o las aplicaciones que instalamos, pueden tener errores o vulnerabilidades, que son aprovechadas por los atacantes en su beneficio.

Estos exploits de seguridad pueden ser aprovechados por los ciberdelicuentes para tomar el control remoto de nuestros teléfonos o acceder a nuestros datos.

 

¿Cómo mejorar la seguridad de mi smartphone?

Sí, son muchos los riesgos a los que estamos expuestos, pero eso no nos debe de llevar a dejar de usar una tecnología que nos facilita la vida.

Lo importante es protegerte frente a estos posibles ataques, aplicando un código de buenas prácticas.

Mantén el software actualizado:

Es importante mantener nuestro smartphone al día, actualizando el sistema operativo y las aplicaciones que utilizamos, con las últimas versiones.

Las actualizaciones suelen incluir correcciones, parches de seguridad, para vulnerabilidades de seguridad conocidas.

Te recordamos, debes ir al menú de Ajustes de tu teléfono, y buscar la opción de actualización del sistema o de software.

Descarga aplicaciones de fuentes confiables:

Utiliza únicamente tiendas de aplicaciones oficiales, como Google Play Store para Android y App Store para iOS.

Evita los sitios web que no estén verificados, porque las app pueden contener malware o software malicioso.

Revisa los permisos de las aplicaciones:

Antes de instalar una aplicación, revisa los permisos que solicita y piensa si realmente la necesitas.

Si la app pide permisos que parecen excesivos para su funcionamiento, considera si es seguro otorgarle acceso a esa información.

Utiliza contraseñas robustas:

Protege tu smartphone con una contraseña, PIN o patrón de desbloqueo robusto y seguro. Si además del PIN, incluyes otro sistema de autenticación, como un patrón de desbloqueo, la huella dactilar o el reconocimiento fácil, todavía mucho mejor. Siempre que sea posible añadir capas adicionales de seguridad, no lo dudes, hazlo.

Ten cuidado con las redes Wi-Fi públicas:

Evita conectarte a redes Wi-Fi públicas o abiertas que no sean seguras, ya que pueden ser utilizadas por ciberdelincuentes para interceptar tu tráfico de datos.

Habilita funciones de seguridad:

Aprovecha las funciones de seguridad incorporadas en tu smartphone, como el bloqueo remoto y la capacidad de realizar copias de seguridad de tus datos en la nube.

Configura funciones como Find My iPhone o Find My Device para ayudarte a localizar y proteger tu dispositivo en caso de pérdida o robo.

No bajes la guardia ante cualquier indicio de phishing:

Mantente alerta ante correos electrónicos, mensajes de texto o llamadas telefónicas sospechosas que soliciten información personal o financiera.

No hagas clic en enlaces o descargues archivos adjuntos de remitentes desconocidos.

Antes de proporcionar cualquier información sensible, verifica la autenticidad de las comunicaciones.