¿Estás escuchando? Utiliza tus asistentes virtuales de forma segura

13 febrero, 202563611 min

Alexa, por favor, incorpora este producto a la lista de la compra. Siri, ponme mi canción favorita. Bixby, ¿puedes decirme cuánto falta para mi cumpleaños? Ok, Google, quisiera saber qué tiempo va a hacer mañana.

Son solo algunas de las preguntas frecuentes que lanzamos al aire para que los asistentes virtuales nos escuchen y nos ayuden.

Porque sí, está claro, nos escuchan a diario. Escuchan más de lo que creemos.

Si te preocupa tu privacidad, debes tenerlo en cuenta.

En este post vamos a explorar sobre cómo funcionan estos dispositivos y qué podemos hacer para proteger nuestra privacidad.

Los asistentes de voz

Es ahora cuando se han generalizado, pero tienen su historia.

En 1962, en una feria mundial celebrada en Seattle, se hizo una primera prueba de reconocimiento digital de voz. El ordenador, un IBM Shoebox, reconoció 16 palabras.

En 1970 se presentó Happy. La Universidad Carnegi Mellon en Pittsburg diseñó esta herramienta de reconocimiento de voz. Su vocabulario, era como el de un niño de 3 años.

En el tiempo transcurrido, la tecnología ha avanzado y, según el Estudio General de Medios, más de la mitad de los españoles han usado un asistente virtual alguna vez en su vida.

Su disponibilidad, 24 horas al día, 365 días al año, los convierten en unos dispuestos servidores que, día tras día, ganan terreno.

Cómo funcionan

Los asistentes virtuales se despiertan al escuchar una palabra o palabras concretas, un comando.

“Ok Google”, “Alexa”, “Oye Siri”…. Con estos comandos activamos estos dispositivos que se mantienen en escucha pasiva.

Esto significa que se mantienen en escucha permanente, latente. No son los únicos, también los teléfonos móviles y otros dispositivos, por ejemplo, porteros automáticos, están pendientes de lo que decimos.

Una vez activos, envían los comandos con nuestra duda, pregunta o consulta a la nube, donde se elabora la respuesta que nos harán llegar.

Privacidad versus comodidad

Está claro entonces. Sí, nos escuchan.

En nuestro ajetreo diario, quizás olvidemos que todo lo que decimos a estos altavoces inteligentes se registra. Incluso, conversaciones de los usuarios son escuchadas por personas de forma aleatoria para mejorar el servicio, según las compañías creadoras.

¿Eso significa que debas dejar de usarlos? No tienes por qué. Simplemente entiende cómo funcionan y protégete adecuadamente.

Y de esto nos habla nuestro ciberguardián, en un nuevo capítulo de nuestra web serie El Reverso Digital. 

Como todo dispositivo conectado a internet, tiene su utilidad. Pero no olvides nunca que procesan una gran cantidad de datos y es ahí donde surge la disyuntiva entre privacidad y comodidad.

Todo esto es importante tenerlo en cuenta.

Valora los riesgos

Deben tener claro que el uso de asistentes virtuales conlleva riesgos para la privacidad.

¿Cuáles son?

1. Publicidad dirigida.

A medida que los utilizas, te conocen mejor. Saben tus gustos, tus intereses… y eso puede ser aprovechado para mostrarte una publicidad dirigida. Seria, digámoslo así, un mal menor.

2. Datos personales.

Tienen acceso a la información personal que les aportes. Si el dispositivo no está configurado y protegido debidamente, estos datos pueden verse expuestos.

3. Ciberdelincuencia.

Esa información confidencial es muy valiosa para los ciberdelincuentes, que tratan de obtener datos personales, a toda cosa. Incluso falseando tu voz.

4. Vulnerabilidades.

Como cualquier otro dispositivo, en su sistema operativo puede haber vulnerabilidades y, por tanto, su privacidad y tu seguridad, se verían comprometidas.

Medidas para protegerte

 

Como mayordomos virtuales, están siempre dispuestos. Usamos estos asistentes virtuales para:

  • Solicitar información
  •  Utilizar aplicaciones
  • Manejar otros dispositivos
  • Configurar alarmas
  • Establecer recordatorios
  • Realizar videollamadas

Al activar estas funcionalidades, es habitual que ofrezcamos datos personales que debemos proteger, de ahí que los ciberdelicuentes los tengan en su punto de mira.

Para proteger tu privacidad y seguridad, te ofrecemos una serie de consejos para protegerlos:

1. Contraseñas.

Cambia la contraseña de tu dispositivo por una más segura. Letras, números, símbolos…. Cuanto más compleja sea, mejor. Y, para más seguridad, renuévala periódicamente.

2. Actualizaciones:

Igual que actualizas el software de tu teléfono móvil o de tu ordenador, debes hacer lo mismo con el de tu asistente virtual. De esta forma, te protegerás de posibles vulnerabilidades de seguridad que se hayan detectado y parcheado.

3. Historial.

De forma periódica es aconsejable eliminar las interacciones que has tenido con el dispositivo y los registros de voz antiguos que se hayan ido almacenando. Así consigues reducir la cantidad de datos personales que hay tuyos en la nube y, de paso, minimizas el riesgo de que algún malvado ciberdelicuente se haga con ellos. Hay dispositivos que incluso permiten activar la eliminación automática cada cierto tiempo.

4. Configuración de privacidad.

Revisa la configuración de privacidad del dispositivo. Los asistentes virtuales te permiten cambiar cómo se recoge y utiliza la información.
Decide hasta dónde dejas llegar al dispositivo. Puedes desactivar las grabaciones de voz para que el dispositivo no las almacene.
Es recomendable también revisar y ajustar los permisos que damos para que otras aplicaciones puedan acceder a los datos del asistente virtual.

5. Desconecta.

Si no vas a utilizar el asistente, desconéctalo. Apágalo y desenchúfalo de la corriente eléctrica. De esta forma evitarás los denominados falsos positivos, que se producen cuando el dispositivo se activa por error, al escuchar tu voz.

6. Vigila tu WiFi.

No olvides revisar y configurar la seguridad de tu router WiFi. Modifica las credenciales y contraseñas que se establecen por defecto.