Castilla-La Mancha toma posiciones y está a un paso de convertirse en la cuarta región productora del mundo de pistacho.
Hoy, en el Día Mundial del Pistacho, repasamos la situación de este cultivo.
El aumento de la superficie plantada para la producción de este fruto seco en la última década en nuestro país ha sido de en torno a 1.800%
El clima, la mejora del manejo técnico y la rentabilidad de este cultivo, ligado a un aumento en su consumo, son algunas de las causas que han impulsado su expansión.
En diez años, España ha pasado de tener menos de 5.000 hectáreas de pistachos plantados, a las 84.000 que tiene actualmente. Y de éstas, casi 62.000 hectáreas, están en Castilla-La Mancha.
A la vuelta de unos años, cuando los árboles pistacheros entren en producción, España, y por consiguiente Castilla-La Mancha, podría convertirse en el cuarto productor de pistacho en el mundo.
Actualmente, es Estados Unidos el principal productor de pistacho, seguido de Irán y Turquía.
La pistacia vera, un cultivo de la antigüedad
El pistacho es un cultivo que se remonta en el tiempo.
Romanos, griegos y egipcios produjeron este fruto seco, que les dio prestigio y riqueza.
La leyenda atribuye a la Reina de Saba un especial gusto por este fruto seco, tanto que habría exigido por decreto que toda la producción del reino de este fruto seco fuese para la corte real y la nobleza.
El pistacho, la pistacia vera, es un cultivo originario de Asia occidental.
Irán era el principal productor de este cultivo, con rendimientos de unos 1.000 kilos por hectárea de pistacho seco.
¿Quién produce pistacho en el mundo?
Actualmente, la superficie de cultivo de pistacho en el mundo es de 1,1 millones de hectáreas, según los datos recogidos en el Plan Estratégico del Sector del Pistacho de Castilla-La Mancha.
La producción ronda el millón de toneladas de pistacho seco.
En Turquía hay cerca de 400.000 hectáreas de este cultivo; en segundo lugar, por superficie cultivada, se situaba Estados Unidos y España en tercera posición, con 165.000 y 125.000 hectáreas respectivamente, según datos relativos al 2023.
Si bien tradicionalmente éste era un cultivo propio de países orientales, el pistacho se extiende en países como Estados Unidos, en concreto, en el estado de California, a partir del año 2000 donde proliferaron lo cultivos intensivos.
Este país lidera actualmente el sector a nivel mundial. Las avanzadas técnicas de cultivo que aplican y su técnica intensiva, les ha permitido alcanzar rendimientos de hasta 4.000 kilos por hectárea.
Estados Unidos concentra el 20% del consumo mundial de pistachos. Aún así, exporta el 70% de los pistachos que producen, sobre todo a países asiáticos.
El cultivo del pistacho en Europa
El pistacho es un cultivo en auge.
El aumento de la demanda de este fruto seco, y la escasa oferta, lo convierten en un cultivo de elevada rentabilidad, con costes asumibles.
Es cierto, que requiere una inversión inicial más elevada que otros cultivos, ya que el pistacho tarda entre seis y ocho años, en entrar en producción. El periodo varía según el manejo que se haga del cultivo y la disponibilidad de agua.
El clima mediterráneo y los suelos calcáreos, favorecen el cultivo del pistacho.
En el mapa de la Unión Europea, se pronostica que Grecia se sitúe como líder productor del pistacho, seguido de España e Italia.
El pistacho europeo se caracteriza por su calidad, tamaño y sabor. Es apreciado en los mercados internacionales.
El cultivo dinamiza las economías locales, genera empleo y desarrollo socioeconómico.
En España, es Castilla-La Mancha la región que concentra el mayor crecimiento en hectáreas. De hecho, el 80% de la producción nacional sale de los árboles pistacheros de la comunidad castellano-manchega.
España es el país donde se prevé un mayor crecimiento. Con el ritmo actual, se espera que en menos de una década, España sea el cuarto país productor a nivel mundial y el líder en Europa.
El pistacho gana terreno
Desde hace dos décadas, el cereal y el viñedo están dejando paso a cultivos como el olivar, el almendro y el pistacho.
El clima, la rentabilidad del consumo y el aumento de consumo de este alimento, serían las causas.
La sequía parece ser uno de los motivos que empuja a los agricultores a decantarse por cultivos que exigen menos agua y de los que pueda conseguir mayor rentabilidad.
Y ahí entra el pistacho.
Existen más de un centenar de variedades, aunque la más popular es la ‘kerman‘, que se caracteriza por el color blanquecino de su cáscara.
En España, se calcula, se plantan alrededor de 8.500 hectáreas de pistacho al año, como promedio. Este ritmo de plantación es similar al del líder mundial, el estado de California.
La perspectiva de aumento de consumo, alentada en parte por las propiedades saludables de este fruto seco, es otra de las causas que impulsan este cultivo.
Es, además, un cultivo rentable. Al menos en los últimos años.
El pistacho alcanza unas producciones en secano de unos 600 kilos por hectárea, cantidad que se triplica en regadío. El precio de liquidación para el agricultor ha sido de más de 5 euros por kilo.

Castilla-La Mancha, a la cabeza
En España hay actualmente plantadas 84.000 hectáreas de pistacho y de éstas cerca de 64.000 se localizan en Castilla-La Mancha, según los últimos datos de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos Cultivos.
Si tenemos en cuenta que cerca de la mitad son de regadío y que poco más de un 10% están ya produciendo este fruto seco, se prevé una producción abrumadora a la vuelta de unos años. En no más de 10 años, España puede producir más de 70.000 toneladas al año.
A medida que aumenta la producción, aumenta el consumo, aunque en España todavía el pistacho no es un ingrediente habitual de nuestra gastronomía, como sí ocurre en Turquía.
Gran parte de nuestro pistacho se exporta, sobre todo a Europa, donde han aumentado nuestras ventas de este fruto seco un 17% en los últimos años.
Dentro de Castilla-La Mancha, la provincia de Ciudad Real es la que tiene más superficie de cultivo de pistacho; seguida de Toledo, Albacete y Cuenca, por este orden.
Impacto económico
El pistacho ya ha generado en Castilla-La Mancha un impacto económico positivo: produce riqueza, empleo y diversifica la actividad agraria.
La comercialización del pistacho y su venta a mercados exteriores, permite a los productos mejorar la rentabilidad de sus explotaciones agrarias.
En la comunidad autónoma hay en torno a medio centenar de plantas de procesamiento de pistacho.
Y es que el pistacho necesita un procesado inmediato una vez se cosecha para evitar su depreciación. Eso exige contar con estas instalaciones, que requieren importantes inversiones.
Un superalimento
El aumento del consumo del pistacho viene motivado, en parte, por sus beneficios.
Está considerado un superalimento con efectos antioxidantes y antiinflamatorios.
Entre los abundantes estudios sobre el pistacho, uno reciente realizado por la Universidad de Messina (Italia) destaca que el consumo de este fruto seco puede desempeñar un papel positivo en la función cognitiva, en la modulación de la microbiota intestinal y también tiene efectos beneficiosos sobre la retina y sobre la piel.
Otras investigaciones también abundan sobre su impacto en el control de peso y la reducción del riesgo de enfermedades crónicas relacionadas con la obesidad, como las enfermedades cardiovasculares, al no contener grasa saturada.



