A lo largo de su vida, aventurera e intensa, Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) tuvo relación con diferentes lugares de Castilla-La Mancha, los cuales fueron decisivos en su vida e influyentes en sus obras, son los ‘lugares cervantinos’.
Cuatrocientos años después, nuestra región, paisajes y pueblos son conocidos por todo el mundo gracias al autor. Repasamos de la mano de Pasaporte Cervantes los rincones cervantinos de Castilla la Mancha y disfrutar de este patrimonio cultural que nos ha dejado.

¿Nos acompañas en este recorrido?

  • Alcázar de San Juan, lugar donde se encontró la partida de bautismo de ‘Miguel de Cervantes Saavedra’ en 1748 en la iglesia de Santa María la Mayor, donde encontramos una estatua de Cervantes junto al Torreón del Gran Prior.
  • Almagro, cuyo Corral de Comedias es escenario de encanto especial de las obras teatrales de don Miguel.
  • Argamasilla de Alba, lugar que acoge la celda donde Cervantes estuvo preso y comenzó a escribir “En un lugar de la Mancha…”
  • Beteta, escenario conquense reconocible por sus habitantes en los relatos del autor y con el que estuvo relacionado familiarmente.
  • Campo de Criptana, molinos insignes que claramente inspiraron los pavorosos gigantes de su obra.
  • Consuegra, origen de la familia López de Cervantes y cuna del escritor.
  • El Toboso, importante destino manchego marcado por el autor con nombre propio: Dulcinea.
  • Esquivias, donde Cervantes contrajo matrimonio y se empezó a gestar el personaje de Don Quijote, inspirado en el tío de su mujer doña Catalina de Salazar y Palacios, Alonso Quijada Salazar.
  • Herencia y sus siete molinos cervantinos.
  • Illescas, parada de Cervantes en sus viajes de Esquivias a Toledo y lugar donde Don Quijote descansaba a la sombra del Olmo centenario.quijote-globalcaja-
  • Madridejos, sede cada año de las Jornadas Quijotescas y donde encontramos el Molino de Tío Genaro.
  • En Manzanares dicen que narró un cabrero al Caballero de la Triste Figura la historia de Marcela, la bella y malvada pastora.
  • El castillo de Molina de Aragón, donde sitúa Cervantes la visita de los Hurtado de Mendoza en su viaje a Barcelona.
  • Mota del Cuervo, aparece en varias obras del autor.
  • Munera, en los Campos de Montiel, escenario de las andanzas de Don Quijote, como las bodas de Camacho.
  • Ossa de Montiel y la Cueva de Montesino, lugar donde durmió El Quijote y tuvo el mágico sueño en el que se encuentra con Montesinos.
  • Puerto Lápice, descrito en muchas de las aventuras de su personaje más célebre.
  • Sigüenza, citada en numerosas ocasiones en la segunda parte de El Quijote.
  • Tembleque, estampa típica de villa manchega.
  • Toledo, que acogió la vida de Cervantes en diferentes periodos.
  • Villanueva de los Infantes, ciudad que pugna por ser la patria de Alonso Quijano.

A esta enorme lista de rincones cervantinos se unen numerosas localidades castellano manchegas más como Belmonte, El Bonillo, Ocaña, Ruidera, San Clemente, Uclés o Villafranca de los Caballeros y numerosas rutas turísticas como la que ya te contamos en nuestro blog. Sin duda, visitas de obligado cumplimiento en un año donde se cumplen 400 años de la muerte de Cervantes, que nos dejó un importante legado un sabio consejo en sus palabras:

El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho

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