Los fondos de inversión conquistan los corazones de cada vez más ahorradores españoles. Según los últimos datos de febrero de Inverco, los fondos de inversión acumulan un patrimonio de más de 211 mil millones de euros, a cierre de febrero de 2016, lo que supone un incremento del 73% desde diciembre de 2012. Su atractivo, en líneas generales, reside en la actual rentabilidad frente a los depósitos y en la seguridad que ofrecen respecto a la renta variable. Pero, ¿cómo funcionan?
Un fondo es un patrimonio colectivo que pertenece a un número plural de inversores o partícipes que invierten en un sinfín de activos financieros o no financieros como acciones, divisas, obligaciones, inmuebles, materias primas, arte….

Existe una gran variedad de fondos según el destino de la inversión, la gestión, el reparto de beneficios o la especialización. Uno de los que se han puesto de moda en los últimos años son los Fondos de Inversión Cotizados o ETFs. ¿Qué les diferencia con los fondos tradicionales? Que su resultado depende del comportamiento de un índice, no de la evolución real de un activo. Aúnan las ventajas de los primeros y de las acciones.

Las inversiones en ETFs más habituales son las referenciadas a las principales bolsas, Ibex 35, Eurostoxx 50… aunque también se centran en estrategias más específicas como materias primas, mercados emergentes o renta fija. Incluso también existen los ETFs inversos, que invierten en la evolución opuesta de un índice, lo que permite al ahorrador obtener rentabilidad cuando los mercados caen.

¿Tienes más dudas? Si quieres hacernos más preguntas sobre este tema o sobre cualquier otro término económico, ponte en contacto con nosotros a través de Facebook o Twitter. ¡Te esperamos!

También puede interesarte

Deja un comentario