Los bienes inmuebles son aquellos bienes raíces que tienen una situación fija, que no pueden ser desplazados, algo que está unido a un terreno o suelo de modo inseparable, tanto física como jurídicamente.

Es decir, edificios, parcelas, urbanizadas o no, casas, naves industriales, fincas, en definitiva, cualquier bien imposible de trasladar o separar del suelo sin ocasionar daños en su estructura, porque forman parte del terreno o están anclados a él. Aunque un terreno también es un bien inmueble, el concepto suele utilizarse para referirse a las estructuras arquitectónicas que se denominan viviendas.

Por otro lado, tenemos los bienes muebles, que son aquellos que pueden trasladarse de un lugar a otro conservando su integridad. Automóviles, motocicletas, embarcaciones o aviones son ejemplos de bienes muebles.
Por tanto, todas las cosas que son o pueden ser objeto de apropiación se consideran como bienes muebles o inmuebles según el Código Civil (art. 333)
Una diferencia común entre bienes muebles e inmuebles es que estos últimos son objeto de hipotecas.

El registro donde se deben inscribir los bienes inmuebles es el Registro de la Propiedad, donde se localizan los propietarios de dichos bienes a través de la nota simple, donde se puede conocer el propietario del bien inmueble, la ubicación del inmueble, si tiene cargas asociadas y una descripción del mismo.

Otro elemento a considerar cuando se habla de bienes inmuebles es el impuesto que grava el valor catastral de los mismos, el Impuesto sobre bienes inmuebles (IBI).

Para cualquier duda que tengas, te esperamos en nuestras oficinas o en nuestras redes sociales: Facebook o Twitter o en nuestra nueva web inmobiliaria.

También puede interesarte

Deja un comentario

Política de Protección de Datos