Ante el incremento del precio de la luz, el consumo energético de nuestros hogares ha pasado a ser una preocupación para todos nosotros y quien más y quien menos anda preguntándose qué debe hacer para que esta subida afecte lo menos posible a nuestra factura.

Si bien es cierto que no podemos hacer nada con el porcentaje de la factura que corresponde a impuestos y peajes, sí debemos prestar atención a las tarifas de las distintas comercializadoras, a la potencia fija que tenemos contratada y al consumo real que hacemos.

Revisa tu contrato de la luz

Lo más óptimo es estudiar el mercado para saber con qué empresa nos sale más rentable contratar la luz. Puedes comparar los precios y servicios de las comercializadoras en Internet a través del comparador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) o en cualquiera de los comparadores privados.

Además, actualmente las comercializadoras tienen distintas tarifas y debes estudiar cuál te conviene según tus hábitos de vida. En este sentido, la tarifa nocturna es muy ventajosa si tu régimen de vida te permite adaptarte al uso de los electrodomésticos en las horas en las que cuesta menos el consumo.

Por otra parte, no todo el mundo presta atención a la potencia fija que tiene contratada y otros, cuando la factura eléctrica no afectaba tanto a su presupuesto mensual, eran conscientes de que quizá era superior a sus necesidades en relación al uso que hacían de los aparatos eléctricos pero con ello se aseguraban que no saltaran nunca los plomos al no exceder nunca el consumo al de potencia contratada.

Si revisas el uso que haces de tus aparatos eléctricos y cuáles necesitas que estén funcionando al mismo tiempo, podrás saber con qué potencia mínima contratada puedes hacer uso de todos ellos y probablemente te darás cuenta que puedes rebajarla, lo que abaratará bastante el importe total de tu factura.

Si además, el tiempo que estás en tu casa es el suficiente como para poder poner los aparatos eléctricos de uno en uno en lugar de todos a la vez, sobre todo aquellos de mayor consumo -lavadora, lavavajillas, secadora, horno y vitrocerámicas-, seguro que puedes rebajar la potencia contratada sin temor a que salten los plomos.

El aislamiento, clave para evitar las pérdidas de calor

Para mantener el calor en las casas, además de tener un buen aislamiento y prevenir la pérdida de poniendo paneles refrectantes en los radiadores y aislantes bajo las puertas, es muy importante tener algunos hábitos sencillos con los que podemos ahorrar bastante en el consumo de electricidad:

  • Ventila las habitaciones durante poco tiempo, basta con cinco minutos. Abre las ventanas de la casa todos a la vez para conseguir que la pérdida de calor es la mínima posible y. si es posible, intenta ventilar a mediodía.
  • Mantén las persianas y la cortinas abiertas durante el día para dejar entrar la luz y el calor a tu vivienda y ciérralas durante la noche.
  • Cierra las puertas de las habitaciones cuando no las estés utilizando e incluso puedes cerrar los radiadores de aquellas habitaciones que no utilices.
  • Programa el termostato a una temperatura constante en los horarios que vayáis a estar en casa y elige un valor límite, por ejemplo 15 ó 16 grados, para las noches y los periodos de tiempo en los que no hay nadie en casa.

Rentabiliza la energía de los electrodomésticos

Los electrodomésticos consumen gran parte de la energía que pagamos en la factura de la luz, por eso conviene tener aparatos de eficiencia energética de calidad A. Los electrodomésticos antiguos son menos eficientes.

Pero además debes tener cuidado con el uso de haces de ellos porque puedes ahorrar bastante en tu factura siguiendo estos consejos:

Frigorífico
  • Evitar que el frigorífico esté totalmente pegado a la pared.
  • No dejar que acumule una capa de hielo mayor a 5mm.
  • Mantener la puerta abierta lo menos posible cuando lo abrimos para coger y dejar alimentos.
  • No introducir alimentos calientes.
Lavadora, lavavajillas y secadora
  • Evita realizar lavados a media carga.
  • Utiliza programas económicos y con agua fría.
  • Evita los programas extra secos en la secadora.
Cocina y horno
  • Las placas de inducción son mucho más económicas que las vitroceránicas, igual que es preferible el uso del microondas al horno tradicional.
  • Aprovecha siempre el calor residual de estos electrodomésticos.
  • Aprovecha para cocinar varios platos a la vez.
  • Usa la olla a presión.
  • No abras la puerta del horno a, o hazlo lo menos posible, ya que en cada apertura hay un 20 al 30% de pérdida de temperatura.
Pequeños electrodomésticos

Usas a diario pequeños electrodomésticos como tostadoras, consolas, secadores de pelo, portátiles y ordenadores de sobremesa, etc., que también suman en tu factura de la luz..Con ellos tienes que tener especial cuidado con el stand by y desenchufarlos cuando no vayas a usarlos o emplear regletas para apagar varios a la vez.

Bombillas de bajo consumo

Por último no olvides que un mal uso del alumbrado también puede hacer subir tu factura de la luz. A parte de obviedades como emplear el mayor tiempo posible la luz natural y no dejar luces encendidas por descuido, lo ideal es utilizar bombilla LED, por eso te aconsejamos que cada vez que se funda una bombilla la sustituyas por una bombilla LED.

Si sigues estos consejos sobre cómo ahorrar en la factura de la luz, apreciarás una bajada en la próxima factura sin haber perdido calidad de vida.

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