El compostaje es una técnica muy antigua que permite reutilizar  residuos orgánicos caseros para fabricar compost, una especie de abono natural que ayuda a nuestros cultivos a crecer con más fuerza. Es una forma económica de olvidar los abonos sintéticos del supermercado y sustituirlos por una mezcla de elementos naturales. Por un lado, de materiales secos como hojas, paja, césped, cáscaras de huevo, pelo o cabello. Por otro lado, de residuos verdes que dejamos después de la comida como restos de frutas, verduras y posos de café o infusiones. En la web huertourbano.com tienes una lista de los materiales que puedes utilizar para hacer tu compost y su tiempo de descomposición.

Pero, ¿cómo se puede hacer compostaje en casa?

La forma más fácil de hacerlo es colocar todos los residuos en una zona sombreada del huerto, cerca de la casa, sobre la tierra y si puede ser con una ligera pendiente para eliminar excesos de agua.  Para ello utilizaremos un compostador, que nos permite almacenar todo en el mismo espacio, o unos palés con agujeros que además le puedan dar el aire suficiente a los residuos para que no se pudran a lo largo del tiempo.

Lo primero que se añade al compostador es una base de  10 o 20 centímetros de paja y ramas. A continuación, se esparce el resto de los residuos de forma homogénea, intentando que haya el doble de verde que de materiales secos. Finalmente, se añade arena o tierra del huerto para ayudar a descomponer la mezcla y se cierra la tapa. El compost estará fresco tres meses después, y podrá utilizarse para evitar malezas, proteger el jardín de las heladas o abonar plantas como patatas o tomates. Cuando el compost se seque a los seis meses, adquirirá un tono más agradable y podrá utilizarse para alimentar cultivos mucho más variados.

Otra modalidad casera es la del vermicompostaje o hummus de lombriz, en el que son estos animales los que aceleran con sus tubos digestivos el procesado de los materiales. El resultado es un compost de mayor calidad y resistencia que puede utilizarse y almacenarse de nuevo en la compostadora. Sin embargo, esta forma de compostaje necesita de un mayor espacio, y es necesario separar las lombrices del material final para poder utilizarlo en condiciones.

Si bien es cierto que el compostaje no requiere de grandes herramientas, sí que existen ciertos instrumentos que pueden ayudarnos en nuestra labor. Hoy en día existen máquinas biotrituradoras que permiten trocear aquellos materiales más gruesos para favorecer el proceso de degradación. También existen termómetros que miden la temperatura dentro de la compostera o aireadores que ayudan a remover la mezcla. Es conveniente informarse sobre todas ellas antes de empezar a realizar el compostaje por uno mismo.

Técnicas de compostaje

A continuación, vamos a repasar algunas de las técnicas que se utilizan para el compostaje a nivel industrial:

1) Pilas Estáticas.  Es el sistema más económico y el más utilizado, porque el material final se puede obtener en un tiempo muy pequeño (entre 6 y 10 días). Los materiales se acumulan sobre el suelo escasamente comprimidos, en una pila con forma trapezoidal o semicircular, para favorecer el drenaje del agua. Las pilas son ventiladas por convección natural y se voltean de forma periódica, dependiendo del tipo de material y de la humedad.

2) Pilas Estáticas Aireadas Pasivamente. Aquí se utiliza una red de tuberías perforadas, que se coloca en la parte inferior de la pila. La altura recomendada de la pila es de 1 a 1,5 m, aunque depende del tamaño del contenido de humedad, porosidad y nivel de descomposición, todo lo cual afecta el movimiento del aire hacia el centro de la pila. Para permitir el flujo adecuado de aire que entra a través de las cañerías, se coloca una cubierta de turba.

3) Pilas Aireadas Forzadamente. Se utilizan compresores para inyectar aire al interior o aspiradores que succionan aire hacia el exterior. Este sistema de compostaje requiere una serie de equipamiento por lo que tiene un costo de inversión mayor. El aporte de oxígeno puede realizarse de forma continua, a intervalos o ligados a un termostato, acciona el mecanismo de inyección de aire hasta que la temperatura desciende hasta el valor deseado. Una vez armada la pila, no se toca, hasta que la etapa activa de compostaje sea completa.

Como podemos ver, el papel del aire es vital a la hora de fabricar el compost, y esto lo podemos aplicar a nuestro propio compostaje casero. Ten en cuenta que es muy importante ventilar la caja de compostaje para que el material no se putrefacte y voltearlo, es decir, removerlo de vez en cuando a partir del primer mes.

¿Qué te ha parecido el compostaje? ¿Tienes un pequeño huerto ecológico y ya usas esta técnica? Escríbenos a nuestras redes sociales de Facebook y Twitter y cuéntanos tu experiencia.

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Compostaje: la alternativa a los abonos de fábrica
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Compostaje: la alternativa a los abonos de fábrica
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El compostaje es una técnica para reutilizar los residuos orgánicos. Te contamos algunas técnicas de compostaje muy interesantes.
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